© Pilar Alberdi. Escritora. Licenciada en Psicología (UOC). Cursando Grado en Filosofía (UNED)


jueves, 8 de junio de 2017

«CUERPOS DÓCILES»



Pilar Alberdi

Si hay libros por los que el tiempo no pasa, Comprender los medios de comunicación de Marshall McLuhan, es uno de ellos. No sólo no ha pasado su enorme actualidad, sino que anticipó la realidad que hay vivimos, pero claro, bien podríamos decir lo mismo de otros libros como la distopía de Un mundo feliz de Aldous Huxley o 1984 de George Orwell.
Se ha hablado mucho del término «aldea global», pero casi nadie sabe que el primero que la utilizó fue McLuhan, y lo más importante, que previno sobre sus peligros. Nada que ver, desde luego, con lo que nos han contado.
McLuhan explica cómo tras unos tres mil años de explosión, entiéndase como «ampliación», «mediante tecnologías mecánicas y fragmentarias, el mundo actual ha entrado en implosión», es decir, se vuelve sobre sí mismo. Y si antes fue diverso, ahora resulta cada vez más uniforme.
Tanto Huxley como McLuhan veían claro lo que ocurría ya en los años 30 del siglo XX, mientras que nosotros, ¿qué vemos en pleno siglo XXI? Bien poco.
Pero, insistamos en lo que nos ocupa. Cuando Occidente se mira el ombligo, y se siente tan importante, hay que recordarle: ¿Qué Revolución Industrial habría sido posible sin la curiosidad de los primeros humanos, sin la matemática asiria, la griega, la egipcia; sin aquellas máquinas simples como la palanca, el plano inclinado, la rueda; los molinos hidráulicos y los de viento; el collarín para los caballos de tiro, el arado de hierro transversal, las herraduras, el estribo; los autómatas de vapor, griegos; la imprenta o estampación fija oriental que luego dio lugar a la imprenta de tipos móviles?
Jacques Derrida, el filósofo francés, decía que nunca acabaremos de «deconstruir» el etnocentrismo europeo, es decir, de desfijarlo, de moverlo del centro en que se ha consolidado.(Puedes continuar leyendo este artículo en el siguiente enlace a la Revista Liverdades).

3 comentarios:

  1. Lucidez y actualidad en tus letras, amiga. Siempre tu decir me resulta de interés; no das lugar para la banalidades, y eso, hoy día, no es muy común en este ciberespacio…que va universalizando las culturas, etc. Mas, pienso yo, que este gran avance técnico —que tiene sus dueños, que desgraciadamente no son, precisamente altruistas—, difunde más “chatarra” de ideológicas que cualquier otra cosa y un no muy “fino” trabajo para adormecer el intelecto y hacer que pensemos poco…denoto que muchos son consumidores y repetidores de titulares. Bueno, en verdad, en la red hay mucha sabiduría, y de todo para todos, lo que hay que saber buscar. Yo, quizás por ingenuidad e ignorancia, veo el mundo tan claro, todo tan a la vista…bueno, es que ni sé por qué, me doy a seguir las rutas del “dinero y los intereses” ante cada noticia, cada hecho, en fin, que todo me lleva a pensar que todos tenemos el mismo enemigo, más allá de particularidades. Para mí, como nunca antes, en el mundo gobierna el mal; para el mal. Y esto no es lo peor para mí: lo peor es la escasez de las altas ideas y el creciente desencanto que lleva al conformismo y a pensar con el estómago. Ja! Disculpa la parrafada; es que me quedé con los sueños de mi generación, de esos rebeldes 60´. Gracias por compartirnos tus razonadas letras.

    Abrazo

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  2. José, como bien imaginas comparto cuanto dices. De parrafadas, nada. Vacuidad, repetición, ignorancia, titulares domesticadores, vulgaridad, credulidad ciega, insolencia, fanatismo, falta de educación y de cultura. Es lo que hay,pero aún así o quizá por eso, hay que encender pequeñas luces, abrir claros.
    Un abrazo.

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  3. A qué Utopía nos dirigimos? Caminamos a "Un mundo Feliz"?. Con todos estos antecedentes, el camino actual de los medios de comunicación y los dirigentes, cada vez más empeñados en disfrazar la realidad y dirigirla hacía un punto de no retorno donde lo que se necesita y promueve es el control absoluto de todas y cada una de las acciones y actos de los hombres la verdad es que soy pesimista y veo más cerca Oceanía o el Estado Mundial que Utopía. Incluso pensando en el deporte, creo que el fútbol se está convirtiendo en el Rollerball que el estado corporativo global utilizaba como distracción de la población mundial en la película de Norman Jewison de 1975. https://planckito.blogspot.com.es/2017/08/a-que-utopia-nos-dirigimos-caminamos-un.html

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